jueves 3 de julio de 2008

La Psicoterapia


Hoy fuí a la psicóloga, como todos los martes y jueves desde hace ya algún tiempo para continuar mi "terapia". Mientras ella sacaba conclusiones acerca de lo que yo pensaba y sentía haciendo caso omiso a lo que yo se verdad pensaba y sentía, recordé que, en la entrada sobre "qué quiero ser de grande" prometí enscribir del por qué no sería psicóloga. "¡Por tí!" casi grito, pero me detuve y continué en mi silencio.

Verán, para que comprendan mi punto, les contaré un poco sobre la sesión de hoy. Entré yo, media dormida y aturdida ya que estuve hacía sólo unos segundos cabeceando en la movilidad, y me dejé caer en el sillón. Primer punto, estaba, obviamente, al borde del colapso, en cualquier momento podía caer en el reino de Morfeo y desconectarme del mundo real (más de lo que ya estaba). Las sesiones de terapia no me emocionan mucho, más que todo me desagradan, por razones que comprenderán después, así que no había razones para incorporarme y estar alerta. La psicóloga me vió así, respondiéndole con tan pocas ganas, que me sonrió (extraña reacción en esta situación) y me preguntó por qué no le quería hablar. Obviamente, le respondí que tenía sueño. Y me dijo que creía que no era por eso. ¡¿Qué más iba a ser, entonces?! ¿No es, acaso, claro que si tienes sueño lo único que quieres es dormir y por lo tanto no tiene nada que ver con nada?

Primer strike. Me dejó algo molesta, siempre hace eso. Luego con mis notas, que por qué juego con fuego. Segundo punto, las frases típicas. Esas frases como "¿por qué te gusta jugar con fuego?", "¿cómo te sientes sobre eso?" y luego de escucharte: "a mí no me parece que te sientes así" me tienen en los nervios. Y es que, en verdad, le conté a mi enamorado y él me dijo: "si, la psicóloga me decía lo mismo a mí". Serán frases que les enseñan a decir en la facultad de psicología, ¿no?

Segundo strike. Me estaba irritando. Entonces, le expliqué cómo eran las cosas, que yo no me daba cuenta del tiempo, que tenía que organizarme. Y ahí comenzó el tercer punto. El clásico e infaltable "yo sé más de tu mente que tú". Y empezó a hablar. Y seguía hablando de como yo no quería decirlo, que me molestaba pero no hacía nada (en ese momento pensé: "si hiciera algo cada vez que me molesto, en este momento te hubiera dado una patada"), que esto y el otro sobre cosas que jamás se me habían pasado por la mente y que no describían para nada el cómo me sentía. Continua y continua, pasa el tiempo, me aburro y miro la puerta de madera que tiene, en la esquina derecha, una extraña forma que parece una clase de ave diabólica, que me asustó mucho y siempre veo ahí. Entonces me preguntó si podíamos reflexionar sobre como me sentía.

Tercer strike y out. Ahí no le respondí, me desconecté completamente y la dejé hablar, sin siquiera mirarla. Me dió rabia. Y aquí entra el punto de todos esto. Lo que me molesta de los psicólogos es que, porque han estudiado psicología, piensan que saben que va dentro de tu mente. Pero no se dan cuenta que todos sentimos diferente y pensamos diferente, y que por lo tanto lo que ella cree que pienso no es necesariamente lo que pienso. Y así ella está en un error, que no quiere admitir, porque ha estudiado psicología. Supongo que se molestó porque la dejé hablando con la pared, o con aquel muñequito de ninja que está en la mesita del costado y le regaló una niñita que era su paciente "para que la cuide". Luego dió la sesión por terminada, diez minutos antes y me fuí.

No sé si ella se quedó molesta, frustrada y llena de rabia, pero yo definitivamente sí. Y es por eso que no quiero ser psicóloga, no quiero frustrar a las personas.

1 pensamientos:

Sarah Hellen dijo...

Nunca he "ido" a un psicólogo/a, pero si he tenido una especie de "tratamiento" con alguno de ellos en mi centro de estudios, no por voto propio claro esta. Para ser honesta, es una experiencia que la veo entre frívola y frustrante. No se como la gente puede pensar que la mente humana es algo tan simple, tan mundano como para ser clasificado por una serie de preguntas estúpidas, como ¿y como te sientes sobre eso?, Pregunto yo: ¿Cómo puedes describir los sentimientos con palabras?. Acaso un titulo de universidad lo vuelve a uno lector de mentes, sabedor de sentimientos o alguna cosa asi, es frustrante como pretenden conocerte más de lo que tu te conoces, y si es asi¿Por que no te dicen todo, te vas y ya si es que saben tanto? Y la manera en que quieren corregirlo a uno, decirte lo que tienes que hacer, convencerlo de que lo que hace está "mal" y que hay un estandar para hacer las cosas como una persona "normal". Si me hubiera atrevido, o si ahora tuviera la oportunidad les preguntaria ¿para que me preguntas como me siento, acaso de verdad te importa, o lo haces solo porque asi te enseñaron, o porque te estan pagando para escucharme?
Por supuesto que me responderia con otra pregunta, pero le quedaria un pensamiento aver si puede dormir.

Bue...ese fue mi innecesariamente largo comentario, al leer tu post sentí la necesidad de hacerlo.